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martes, 21 de junio de 2011

Noche Blanca del Flamenco


 
Fecha: 18 de Junio 2011
Visitas: Córdoba
Número de pax: 44
La noche del pasado sábado se celebraba en Córdoba la cuarta edición de la Noche Blanca del Flamenco. Una noche en la que el casco histórico de Córdoba no duerme y se ve envuelto en el sonido de varios espectáculos de cante y baile flamencos, con escenarios situados en míticos lugares como el patio de los naranjos de la Mezquita, la Plaza del Potro, la Plaza de la Corredera, los Jardines de la Victoria… lo que engrandece aún más el patrimonio cordobés y las actuaciones que tienen lugar.
Por mi parte, asistí por primera vez a esta Noche Blanca acompañando a un grupo procedente de varias ciudades de la provincia de Málaga, con el que tras la cena, nos acercamos hasta la Mezquita, donde cada cual tuvo tiempo libre para asistir a aquellos espectáculos que más le interesaran entre el amplio abanico que se ofrecía. Yo, junto con la responsable de una de las agencias de viajes que organizaban el viaje, que acompañaba también al grupo, y algunas personas más, conseguimos entradas para ver el espectáculo de Miguel Poveda en el Teatro de la Axerquía. Hay que decir, que a pesar de que el teatro tiene un amplio aforo, hubo muchísimas personas que se quedaron con las ganas de poder entrar y es que, aunque los espectáculos son gratuitos, en algunos, como en este caso, al tener lugar en un espacio cerrado es necesaria invitación para poder entrar; invitación que se consigue a través de reserva o bien soportando las interminables colas de la taquilla para conseguir una antes de que el aforo se complete. Y es que hay que tener en cuenta, que esa noche, quedaban por repartir 200 invitaciones, la taquilla abría de las doce de la noche hasta las dos de la madrugada, cuando empezaba el espectáculo y a las once de la noche ya estaban esperando en la cola, las 200 personas que podían optar a conseguir una de esas invitaciones.

Hubo muchas quejas, tanto por parte de las personas que no sabían que era necesario conseguir una invitación previa, como por parte de los que no la consiguieron; algunos con algo de razón, puesto que según se comentó, hubo quien estando dentro de esas 200 personas en cola que hubiesen conseguido entrada esa misma noche justo antes del espectáculo se quedaron sin ella, porque hubo personas que retiraron las vallas para colarse delante de todos aquellos que llevaban ya bastante esperando, algo que según parece, el personal de seguridad no hizo nada por remediar.
Personalmente, el flamenco no es un estilo musical que conozca en profundidad y ni siquiera había oído el nombre de Miguel Poveda antes de aquella noche y simplemente fui por el resto de las personas que me acompañaban. He de decir que lo pasé bien y me agradó bastante. La imagen del espectáculo, en el que el cantante estaba acompañado por la Orquesta de Córdoba, en un ambiente como el de esa noche, rodeados por jardines iluminados y la luna, era realmente sobrecogedora. Y he de decir, que el espectáculo duró media hora más de lo esperado por los continuos aplausos del público y las peticiones al artista de que no se marchara, con lo que, fuera ya del espectáculo previsto, ofreció dos canciones más al público, que aplaudió y se levantó en varias ocasiones, tanto al final como durante el espectáculo.

miércoles, 15 de junio de 2011

La Ronda de los bandoleros



Fecha: 20 de mayo de 2011
Visitas: Ronda
 
Ronda es un lugar que ha atraído viajeros desde hace ya mucho tiempo, es un lugar que hace pensar en bandoleros y toreros y que invita a los que la visitan a elaborar románticas aventuras en una época en la que las desventuras ocurridas a una persona, podían hacer que naciera una leyenda.
Pasear por sus calles, asomarse a sus tajos y visitar lo que se conserva de palacios y casas solariegas es transportarse a un mundo mágico, tan sólo ensombrecido por las empinadas cuestas que hay que bajar y subir para poder maravillarse con algunas de las maravillas que encierra la ciudad.En Ronda, han sabido hacer del turismo y de esta gran cantidad de personas que se acercan cada día a visitarla, un negocio más que rentable y no dudo que haya quien ha pensado que tanto bandolero por la zona ha dejado huella en las gentes de la ciudad, porque a algunos visitar Ronda les puede parecer un auténtico atraco y no por ir en grupo, se entiende que acabe siendo mucho más barato.
Ticket del uso del baño público
Para empezar, el simple hecho de entrar en la estación de autobuses para que los viajeros puedan dejar el autobús y comenzar la visita por esta bella localidad, ya tiene precio estipulado, y una necesidad tan básica como ir al servicio cuesta 0’50€, sin que por ello se entienda que los servicios van a estar limpios. Algunos podrían pensar que en lugar de usar los baños públicos, pueden entrar a cualquier bar y al menos, tomar un café o un refresco, pero andan equivocados, puesto que en algunos bares, además de cobrarnos el café, nos cobrarán los 0’50€ por usar el baño.Y esto es sólo llegar a la ciudad, pues aún queda visitarla. Con escasas excepciones, todos los monumentos o lugares de interés son de pago, en algunos el precio es razonable y se entiende para el mantenimiento del mismo y del personal que atiende a todos aquellos que deseen visitarlo, pero en otros, a mi entender, es excesivo, ya que lo que se ofrece a cambio es una visita de apenas unos minutos sin ningún tipo de tematización: planos de visita, paneles informativos, imágenes…., algo que explique qué estamos visitando y para que se utilizaba, para que podamos realmente comprender el valor de lo que estamos viendo. Sin embargo, si queremos información de este tipo, tendremos que pagarla a parte contratando a un guía local que nos acompañe.
A pesar de esto, desde el punto de vista positivo, decir que la ciudad cuenta con bono turístico, que por 3’50€ incluye varios de sus monumentos: Baños árabes, Palacio Mondragón, Casa del Gigante, Museo Joaquín Peinado y Centro de Interpretación del Puente Nuevo, que si bien no son los más característicos, hay que tener en cuenta que sólo la entrada a los Baños árabes, de forma individual, cuesta 4€.
Algo muy común en las visitas turísticas es comprar el típico souvenir, el recuerdo que regalaremos a los familiares y amigos o que colocaremos en algún mueble del salón para recordar lo mucho que nos divertimos en el viaje, y aunque para esto nos encanta ir de tienda en tienda viendo los diferentes artículos, aunque sean los mismos en casi todas, en Ronda es mejor pensarse dos veces el entrar en una tienda u otra y una vez dentro aprovechar para comprar todo lo que necesitemos, puesto que en algunas de ellas, cobran la entrada a la propia tienda, compres o no.
Todo esto y mucho más, fueron las conclusiones y comentarios que surgieron en el regreso de una excursión con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Priego de Córdoba (ALFUSAL), en la que por primera vez, pude combinar el trabajo, con un viaje junto con mi familia y algunos amigos.



martes, 17 de mayo de 2011

De almendras iba la cosa


¡El pasado viernes hice mi debut!

Así, tal cual lo estoy diciendo. El pasado viernes hicimos la primera visita guiada al Museo de la Almendra de Zamoranos. Este museo ha abierto sus puertas hace poco tiempo en la aldea de Zamoranos, donde Almendras Morales tiene su sede y donde podemos encontrar desde una sala donde visitar utensilios y maquinaria antigua para el procesado de las almendras, hasta tienda y cafetería.
No os voy a engañar, la verdad es que la visita me asustaba, no sólo porque fuera la primera que hacíamos en el museo, por lo que no teníamos referencias sobre cómo estructurarlo, como enfocarlo ni control sobre el tiempo; si no también porque a los que iba dirigida la visita eran niños de entre 3 y 7 años que venían del Colegio Rural Tiñosa. Todo un reto crear una visita donde además de aprender, participen y se diviertan, mantenerlos atentos durante los 45 minutos de duración y conseguir que todos entiendan conceptos, en algunas ocasiones, algo más técnicos de lo que están acostumbrados.
Pero finalmente todo fue un éxito. Los niños se portaron maravillosamente, contestaron preguntas y añadieron sus propios comentarios a las explicaciones y para terminar tocaba un buen desayuno en los exteriores de museo, por lo bien que se habían portado.




Si queréis ver más fotos de ese día podéis hacerlo en este enlace:



miércoles, 2 de marzo de 2011

Huelva con el tiempo en contra hasta Sevilla


Fechas:     26, 27 y 28 de febrero 2011
Visitas:     Aracena, Minas de Riotinto, La Rábida y Sevilla
Personas: 24 


Museo de las Carabelas
Ahora que parece que ha vuelto el buen tiempo, también han vuelto los viajes y este puente del Día de Andalucía me ha tocado viajar hasta la provincia de Huelva. Realmente siempre volvíamos a dormir muy cerca de Sevilla, al Hotel Andalusí Park****, en Benacazón. El hotel cuenta con spa, bar y pub-karaoke para la noche y aunque no llegamos a poder probar el spa, puesto que llegábamos al hotel siempre para la hora de la cena, hay muchos aspectos en los que el hotel deja que desear. En primer lugar su organización, puesto que por más que los llamé y pregunté, no pudieron confirmarme si la cena iba a ser buffet o menú, incluso estando con el grupo en la recepción a las 21.00h el día de llegada fueron capaces de contestarme; en segundo lugar la limpieza, hubo muchos clientes que tuvieron que acudir a recepción pidiendo que cambiaran sábanas o que limpiaran determinada parte de la habitación por qué en algunos casos, incluso había restos de comida. En mi caso, la mesita de noche tenía cercos pegajosos de haber puesto encima alguna botella de refresco o algo similar y no los habían limpiado. Para terminar, a pesar de que cada noche avisábamos de la hora a la que bajaría el grupo completo a cenar, tardaban siempre en servirnos y teníamos que esperar, por poner un ejemplo el segundo día indicamos que tomaríamos la cena a las 21.00h y no se nos puse el primer plato hasta las 21.45h algo que puede entenderse cuando se va a un restaurante a cenar, pero no cuando se ha reservado la hora y el restaurante conoce al menú que se va a servir. Un caballero, incluso, llegó a salir a dar un paseo entre el primer y el segundo plato, desesperado ya por la espera. Espero realmente que fuera una mala experiencia y que no siempre ocurran las cosas de esta manera en el hotel, porque la verdad es que en el resto de aspectos no está mal, las habitaciones son amplias, la ubicación con respecto a Sevilla es muy buena y cuenta con espacio para aparcamiento de autobuses para grupos.
Gruta de las Maravillas
Con respecto al resto del viaje, la principal característica es que podemos decir que cada día siempre íbamos con alguna prisa. El primer día, mientras estábamos en el autobús decidimos visitar Aracena en el trenecito turístico en lugar de a pie, ya que hasta uno de sus atractivos, la Iglesia del Mayor Dolor y los restos del Castillo, hay que subir una cuesta y ese día hacía calor. El tren salía a las 12.30h y nosotros íbamos a llegar con tan sólo 10 minutos de retraso, pero dejarlo para la siguiente hora supondría esperar sin poder realmente hacer nada, y terminar un poco tarde para lo que estaba previsto para la tarde, con lo que llamé para que el trenecito nos esperara esos 10 minutos, cosa que hicieron sin problema y pudimos dar ese bonito paseo explicado. Por la tarde, nos esperaba la Gruta de las Maravillas y el Museo del Jamón y para rematar, todo el grupo nos reunimos para tomar una tapita del buen jamón de Aracena antes de ir hasta el hotel para descansar.
Rio Tinto
Sevilla
El segundo día era bastante completo. Comenzamos dirigiéndonos hasta Minas de Riotinto, donde pudimos ver la mina Peña de Hierro, subirnos en el tren minero y ver el museo, visita que debería haber durado hasta las 15.00h aproximadamente, con lo que nos habría sido imposible estar listos para nuestra siguiente visita que estaba prevista a las 16.30h en el Monasterio de la Rábida, a 1h y 15m de camino. La solución, pedí al guía de Minas de Riotinto que acelerara la visita un poco y que la terminara a las 14.30h, llamé al Monasterio para pedir que nos la retrasaran media hora y, como en principio las comidas eran libres, para que nadie se retrasara y pudiéramos salir todos juntos, además de evitar que hubiera quien tuviera que conformarse con comer un bocadillo de forma rápida; hablé con un restaurante cercano al museo y reservé mesa para las 24 personas del grupo y para Eulogio, nuestro conductor y para mi. Todos comimos estupendamente y la verdad, para el jaleo que tenían en el restaurante, ya que no éramos los únicos que comíamos allí, en un tiempo record. Mientras yo recogía el dinero para pagar en caja, Eulogio trajo
Corta Atalaya - Minas de Riotinto
el microbús en el que nos movíamos directamente hasta la puerta del restaurante, con lo que rápidamente estuvimos en marcha de camino al Monasterio de la Rábida, donde llegamos a las 17.30h, tiempo justo para hacer las visita guiada de 45m, ya que cierran a las 18.15h. Tras ésto, y ya mucho más relajados, cruzamos los árboles que no dejan ver que realmente el río Tinto y Huelva están justo al lado de donde nos encontrábamos, y fuimos a visitar el Museo de las Carabelas.
El último día quizás fue el más relajado de todos, a escasos 25 minutos de Sevilla, pudimos descansar y salir a una hora muy decente hasta la capital de Andalucía, precisamente para visitarla el Día de Andalucía, por lo que no hay quien se quedara sin escuchar a alguna banda de música tocar el himno andaluz en el Parque de María Luisa o de ver a algún político en el Palacio de San Telmo.
Con sus más y sus menos, y a pesar de algún que otro momento de estrés para mi, la verdad es que ha sido un viaje maravilloso, he tenido la suerte de contar con un compañero de trabajo estupendo y un grupo muy agradecido y muy atento a todas las explicaciones que se daban.


lunes, 29 de noviembre de 2010

Que nos salga el sol por Antequera


Según se cuenta, cuando el Infante Don Fernando estaba intentando conquistar Antequera a los musulmanes, finalmente decidió jugárselo todo a una carta y atacar con todas sus fuerzas la ciudad, vencer o morir en el intento. La noche antes del ataque, preparados ya para partir a encontrarse con la murallas de la ciudad, Don Fernando se dirigió a sus soldados con las palabras: "Ánimo mis valientes y que nos salga el sol por Antequera y si no, que sea lo que Dios quiera".  Ha pasado esta frase a la historia utilizándose para dar ánimos cuando la situación se vuelve complicada y decidimos intentar en la manera que sea que todo salga lo mejor posible.

Antequera
Este fin de semana, a pesar de la lluvia, parece haber sido escogido por muchas personas para visitar esta zona de Andalucía, y también ha sido el escogido por las enfermedades para atacar a varias compañeras que no han podido trabajar. A causa de esto, el viernes por la mañana me llamaron con urgencia para sustituir a una compañera que se había puesto enferma en una vista a Antequera. Con poco tiempo para prepararme, salí rápidamente hacia Loja, donde debía encontrarme con el grupo que venía de Alicante. Desde allí, tres autobuses, de los que yo me aventuré con dos y otra compañera con el que quedaba, se dirigieron hacia Antequera. Fue la lluvia la que nos encontró antes que el sol y es que una vez que nos pusimos en camino comenzó a llover. Sin embargo, aunque un poco mojados, y contando con la ayuda de una guía local, pudimos visitar los famosos dólmenes y los puntos más interesantes de la ciudad y ver las maravillosas vistas desde el Arco de los gigantes de una ciudad plagada de torres de iglesias y conventos.
Priego de Córdoba
El sábado, Priego de Córdoba, fue un hervidero de personas que iban y venían con sus paraguas siguiendo a las guías, entre ellas yo, que intentábamos hacer que un día lluvioso y poco propio para el disfrute, pasara a ser un día recordado por todos aquellos que nos visitaron por las maravillas de nuestro patrimonio. De nuevo, al llegar para hacer la visita, me informan de que una compañera se ha puesto enferma, por lo que para poder solucionar la situación lo mejor posible, me ofrecí a hacerme cargo de los dos autobuses, del suyo y del mío, ya que formaban parte de un mismo grupo. De esta forma, micrófono en mano, para que mi voz pudiera alcanzar a un grupo tan numeroso, fuimos paseando por la ciudad, intentando no abarrotar museos e iglesias, lo que suponía una buena coordinación con mis tres compañeras.
Finalmente todo fue bien, y aunque un poco mojados, todos se marcharon contentos a casa a disfrutar del domingo cuando finalmente salió el sol después de dos días nublados y que, curiosamente, fue el único día que no trabajé.

martes, 16 de noviembre de 2010

La Costa del Sol no es sólo un lugar para el verano



Fechas:       Del 12 de noviembre al 14 de noviembre
Lugares:     Torremolinos, Puerto Banús, Marbella, Fuengirola, Benalmádena y
                  Ronda
Nº de pax: 33


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Ya comienzan a llegar los días más fríos y también más cortos y, aunque parezca un poco extraño, aún se sigue visitando la Costa del Sol. Tenemos la idea de que lugares como Fuengirola, Torremolinos o Benalmádena son ciudades para visitar sólo en verano y disfrutar de sus playas; sin embargo, he de reconocer que me ha sorprendido lo que he podido encontrar en algunos de estos lugares.
El viernes por la tarde, el grupo salió desde Vera, Almería, con dirección a Torremolinos, donde estaba nuestro hotel, el Marina Sur ***, y desde donde partiríamos el resto de días para las visitas previstas.
La primera mañana fue el día más ajetreado. Salimos temprano para visitar Puerto Banús, donde cada cual pudo pasear tranquilamente por el puerto y ver los lujosos yates, o caminar entre las estrellas del Boulevard de la Fama, donde justo el día anterior habían inaugurado una en honor a Lola Flores.
Puerto Banús
Si pronunciamos el nombre de Marbella, la primera idea que acude a nuestra cabeza seguramente tiene relación con el Caso Malaya; y la segunda, muy posiblemente, con famosos y playa. Sin embargo, a pocos se le ocurrirá pensar en su casco histórico, un rinconcito en el centro, alejado del tumulto de los vehículos, que no pueden pasar por sus calles estrechas, y donde se conservan vestigios de una época más tranquila para esta ciudad. Un paseito por estas calles nos prepara para terminar con un ratito de descanso bajo los árboles del Paseo de la Alameda, o bien junto a la playa, si recorremos la Avenida del Mar, donde los amantes del arte se encontrarán con algunas esculturas de Dalí.
Castillo Sohail, Fuengirola
(Foto de Paquita Román)
Para terminar la mañana, una ciudad con la que el boom de la construcción se cebó un poco más, Fuengirola. Si llegamos hasta aquí bordeando la costa por la Autovía del Mediterráneo, justo antes de pasar sobre el río Fuengirola, a la derecha nos encontramos con el castillo Sohail, que hubo quien quiso visitar y quien prefirió quedarse paseando cerca del mar. 
Niña de Benalmádena
A las dos en punto, llegábamos al hotel para el almuerzo, un descanso bien merecido y hasta una siesta, para volver por la tarde a explotar los municipios de costa y montaña, en este caso Benalmádena, que cuenta con ambas cosas. Nada más llegar, subimos en el tren turístico para hacer una visita del precioso puerto deportivo y después de dar una vuelta por la tiendecitas de la zona y que se levantará una brisita que nos obligó a ponernos los abrigos, ¿qué mejor que volver a subir al autobús, para comodamente sentados, dirigirnos hasta Benalmádena Pueblo? No sin antes pasar por lugares emblemáticos como el Casino de Torrequebrada, el Castillo de Bil Bil, el Parque de la Paloma, el Tivoli World... para terminar con una preciosa vista, ya con las luces encendidas, puesto que anochecía, de toda la costa, desde el Mirador de los Jardines del Muro.
Ronda
La fiesta debió de durar hasta bien tarde esa noche en el hotel, puesto que finalmente salimos el domingo para Ronda a las 9.00h de mañana. Volvimos a rehacer el camino que recorriéramos el día anterior hasta Marbella, para en San Pedro de Alcántara, tomar la carretera que cruza la Serranía de Ronda hasta la propia ciudad de Ronda. Las vistas maravillosas, lugares desde donde se puede ver a lo lejos el Peñón de Gibraltar y también, porque no decirlo, bastantes curvas. Pero nos acompañaba un conductor experimentado, Antonio, que hizo todo el camino sin despeinarse el flequillo.
Desde Ronda, y justo a tiempo para no nos estropeara la lluvia la visita, salimos de vuelta a casa, más cansados que el viernes, pero con una nueva experiencia vivida.


PD: Quería agradecer a Paquita Román el que me haya enviado algunas fotos del viaje de las que he incluido una en la que el grupo se encontraba en el Castillo Sohail. Gracias

lunes, 25 de octubre de 2010

Antes de la Navidad llega el aroma del mantecado


Fecha:   24 de octubre 2010
Lugar:    Estepa

Mantecados y otros dulces de Navidad
Hoy exactamente, faltan dos meses para que llegue el día de Navidad, el 25 de diciembre; y fue ayer, cuando acompañé al primer grupo a visitar Estepa, y por supuesto, una fábrica de mantecados y dulces de Navidad.
Siete autobuses se desplazaron desde La Zubia hasta Loja, desde donde comenzamos el viaje, pasando por preciosos pueblos de interior de la provincia de Málaga, para terminar en Estepa, zona sobradamente conocida por sus mantecados. Y es que, aunque la ciudad de origen de este dulce no esté completamente clara, las 30 fábricas que se ubican en la localidad actualmente, la han convertido sin lugar a dudas en la capital del mantecado. Además de que fue aquí donde comenzó a comercializarse por primera vez.
Cerro de San Cristóbal en Estepa
Corría el año 1870, cuando una estepeña, Filomena Micaela Ruíz, apodada "La Colchona", tuvo la idea de secar unas tortas hechas con harina y manteca de cerdo, para que soportaran mejor el viaje y se conservaran durante más tiempo para su consumo. De esta forma se las entregaba a su marido, que siendo transportista de Estepa a Córdoba, las vendía en los lugares por los que iba pasando. Tanto éxito tuvo este método que a partir de entonces todos continuaron hacíendolos del mismo modo.
Mientras unos disfrutaban de ver las instalaciones donde se fabrican estos dulces, otros, subíamos hasta el cerro de San Cristóbal para admirar las magníficas vistas que se tienen de la zona desde aquí, además del conjunto monumental.
Una excursión cortita, que terminó con una comida de vuelta ya en Loja y una tarde animada por música en directo en los salones del Manzanil.

sábado, 2 de octubre de 2010

Moros y Cristianos



Fechas:      Del 25 al 28 de septiembre
Lugares:    Villajoyosa, Benidorm, Altea, Guadalest, Elche
Nº de pax: 48

He de reconocer que era la primera vez que iba a las fiestas de Moros y Cristianos de Altea. Cada tarde dejábamos nuestro hotel en Benidorm, para desplazarnos hasta Altea, a unos 10 minutos, y poder ver los magníficos desfiles. El primer día, el día de la Entrada Mora, por desgracia, no pudimos disfrutar del desfile completo, puesto que el horario de la cena del hotel y la hora del desfile coincidían. Sin embargo, para los dos siguientes días, se acordó modificar lo planeado, cenar temprano e ir hasta Altea después de la cena, en lugar de antes de ella. De este modo, se consiguió ver el desfile de la Entrada Cristiana completo, ya que aunque llegáramos tarde para ver la salida, nos colocamos al final del recorrido y además de verlo tranquilamente, todo aquel que lo quiso pudo encontrar una silla donde pasar las dos horas que dura.
Para el día de la procesión del Cristo, aunque yo subí hasta la iglesia con quien quiso acompañarme, para aprovechar que estaba abierta y poder visitarla, cada cual pudo escoger el sitio desde donde ver pasar la procesión; incluso hubo quien la vio dos o tres veces en diferentes lugares. Más tarde, y para que se compensara un poco que nos perdieramos parte del desfile moro, dejé un poco
Museo del Chocolate Valor
más de tiempo antes de volver al hotel lo que nos permitió ver los fuegos artificiales en el Paseo Marítimo. Todos quedaron maravillados con el espectáculo de luces y no sé en vuestros pueblos y ciudades, pero en el mío al menos, las tracas de final de fiestas no se parecen nada a estas, que me dejaron impresionada. De hecho, al final, era tal el número de cohetes al mismo tiempo que muchos tuvimos que taparnos los oidos por el ruido ensordecedor que hacían.
Pero no todo el viaje podía ser ir de fiesta, así que cada mañana nos desplazábamos a alguna ciudad o pueblo cercano, donde poder hacer alguna visita. La primera mañana estuvimos en Villajoyosa, donde pudimos visitar el Museo del Chocolate Valor y también echar un vistazo a la fábrica, donde se nos ofreció una degustación de sus excelentes chocolates.
Guadalest
La segunda de las mañanas del viaje la pasamos en Guadalest, un precioso pueblo del interior de Alicante, enclavado en lo alto de una roca y al que sólo se puede acceder a su parte alta, a través de una escalinata que atraviesa un pequeño túnel en la roca. Las vistas son preciosas desde lo alto y todos los que subieron hasta arriba coincidieron en que valía la pena el esfuerzo de llegar hasta allí. Este pequeño pueblo, además cuenta con muchos Museos, quizás el más conocido sea el de las Microminiaturas. Para entrar, aquellos que lo quisieron pudieron hacerlo por libre, ya que la mayor parte de las personas del grupo ya habían estado en los lugares que estábamos visitando, por lo que muchos no desearon visitarlo de nuevo y no se llegó a conseguir el número mínimo de personas necesarias para conseguir una entrada de grupo.
La última de las visitas, fue a una fábrica de calzado, Salvador Artesano, ubicada en Elche y donde además cuentan con una enorme tienda donde venden sus productos y donde todos, aunque sobre todo las señoras, pudieron disfrutar de una mañana de compras y de ver zapatos en la mayor fábrica-tienda de zapatos de Europa ¿Qué mujer podría resistirse? 
Palmeral de Elche
Para finalizar bien la mañana, nos acercamos al centro de Elche, donde en el poquito tiempo que nos quedaba tras las compras, paseamos por el Parque Municipal y fuimos a ver una de las copias de la famosa Dama de Elche que hay en la ciudad. El último día, todos pudieron hacer las compras que quisieron en Benidorm antes de la salida de vuelta a casa que estaba prevista tras el almuerzo. A medio camino, en la parada para merendar, el jefe de grupo sacó una fotografía de todos juntos para recordar el viaje. Yo personalmente, me lo pasé estupendamente, y aunque hubo que hacer varios cambios sobre la marcha, creo realmente que todos disfrutaron el viaje. Un saludo a San Fernando y también a Jerez, de donde venía Martín, nuestro conductor, un estupendo compañero de trabajo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Costa Brava en septiembre

Fechas:         Del 6 al 12 de septiembre, 2010
Lugares:        Santa Susanna, Sant Feliú de Guixols y S'Agaró, Gerona, Figueras, Tossa de Mar y Blanes,  Barcelona , Pals y Peratallada
Nº de pax:     25

Cuando llega septiembre, comienza a refrescar por las noches, comienzan a verse dias nublados y a correr esa brisilla que te hace rebuscar en el armario, en busca de algo de manga larga para poder salir de noche. Durante este viaje, llovió casi todas las noches, pero curiosamente, siempre salia el sol por las mañanas, o bien cuando llegábamos a los destinos de nuestras visitas.
Nos alojábamos en el Hotel Mercury ***, en Santa Susanna, un pequeño pueblecito de la Costa del Maresme, con playas de arena estupendas para darse un chapuzón en los dias calurosos del verano, y muy cerca del comienzo de la Costa Brava.
Gerona - Besando el culo a la leona
Este trozo de costa de la provincia de Gerona, fue bautizado como Costa Brava por el periodista Ferrán Agulló. Se dice que la primera vez que pronunció este nombre, se encontraba en Sant Feliú de Guixols, en lo alto del cabo que cierra el puerto natural de esta ciudad, donde se encuentra el mirador y la ermita de Sant Elm. La misma mañana que visitamos Sant Feliú, también visitamos S'Agaró, una urbanización practicamente unida a Sant Feliú fundada en los años viente y diseñada para estar en consonancia con el paisaje. Pudimos ver, en la rápida visita de esta urbanización, el Hotel la Gavina*****. Por este hotel de lujo, han pasado personajes tan conocidos como Charles Chaplin, Frank Sinatra, Orson Welles, Ava Gardner, John Wayne o Sean Connery. Por la tarde, cambiamos la accidentada costa, por las también serpenteantes y estrechas calles del Barrio Judio de Gerona, vimos la catedral y no olvidamos una visita a la famosa leona, a la que hubo quien se atrevió a subir a besarle el culo entre los vítores del resto del grupo.
Junto al guía local en la
Sagrada Familia de Barcelona
Para el segundo día teníamos preparada la visita a la ciudad de Dalí, Figueras, donde, quien así lo quiso, pudo visitar el curioso Museo Dalí. Hubo quien el museo le intrigó tanto, que no tuvo tiempo más tarde de dar una vuelta por la ciudad antes de que llegara la hora de volver al hotel para el almuerzo. La tarde se pasó rápidamente mientras circulábamos por la carretera junto a la accidentada costa camino de Tossa de Mar y más tarde, de Blanes, el punto donde la costa comienza a recibir el nombre de Costa Brava. Personalmente, adoro la Vila Vella de Tossa de Mar, donde adentrarse en otro tiempo y descubrir rincones llenos de encanto, como la pequeña cala que se encuentra al otro lado o las vistas estupendas que se tienen desde el faro.
Después de dos días de visitas de medio día, llegó el turno de Barcelona, donde pasamos la mañana paseando con nuestro estupendo guía local, Guille, que nos mostró los más destacados lugares de la ciudad. Almorzamos en La Fonda del Port Olímpic, un lugar estupendo donde la comida estaba riquísima y se nos sirvió bien y rápido, perfecto para poder continuar nuestra visita a la ciudad por la tarde, donde los clientes, ya en su tiempo libre, pudieron pasear por La Rambla, tomar un refresco en alguna plaza o acercarse hasta el Nou Camp, para los más futboleros. Una tarde que terminó tempranito, a eso de las 18.00h para poder volver al hotel a descansar, después de tres días tan atareados.
Peratallada
Para nuestra última visita escogimos la tarde, salimos temprano después del almuerzo a visitar dos pequeños pueblos del interior: Pals y Peratallada. Ambos pueblos medievales, declarados conjunto histórico-artístico. Peratallada es muy pequeñito, apenas cuenta con más viviendas a parte de las que existen dentro de las antiguas murallas. Visitarlo es muy sencillo porque no hay pérdida posible, en cualquier caso, y ya que no tiene oficina de turismo, solicité a Forallac, el municipio al que pertenece Peratallada, que me enviaran al hotel, antes de nuestra llegada algunos planos para poder entregar a los clientes que así lo quisieran.
Pals por su parte, si ha crecido, la parte antigua se encuentra en lo alto de una colina, donde visita obligada es el Mirador de Josep Plá; por debajo de esta zona, a la que se accede subiendo una escalinata, se extiende la zona moderna.
Parte del grupo en el Mirador de Josep Plá en Pals
El último día de nuestro viaje, coincidió con el Día Nacional de Cataluña. Este día era libre, para utilizarlo para descansar, ir a la playa o ver las actividades que había preparadas tanto en Santa Susanna, como en los pueblos de alrededor: ofrendas florales, sardanas, reparto de pan con tomate y jamón, mercadillos de artesanía... En definitiva, un día tranquilo para coger fuerzas para el viaje de vuelta al día siguiente.

Fue un viaje sin inconvenientes. Los que no habían visitado antes esta zona quedaron encantados, y los que ya la conocían volvieron a casa con nuevas historias que contar. Fue un auténtico placer acompañar a esta Asociación de vecinos de Los Barrios, en Cádiz; un saludo para todos ellos

lunes, 15 de marzo de 2010

Ruta de los Nazaríes y del Califato

Fechas: 13 y 14 de marzo, 2010
Recorrido: Granada – Úbeda y Baeza – Córdoba
                Córdoba – Medina Azahara – Granada
Nº pax: 22
Vista nocturna de la Mezquita-Catedral de Córdoba y del
Puente Romano sobre el Rio Guadalquivir

El fin de semana nos deparaba una ruta que nos llevaría a recorrer parajes de las provincias de Granada, Jaén y Córdoba.
La salida se hizo sin contratiempos y llegamos puntuales a nuestra primera parada: Calitos, una cafetería en el municipio de Guadahortuna, donde desayunaríamos esa mañana. Es un sitio más bien pequeño, no adecuado para grupos muy numerosos, pero si se tiene la suerte de acompañar a un pequeño grupo es un éxito asegurado. La decoración siempre sorprende y al echar un vistazo a sus postres, bombones, tartas… mmm, se te hace la boca agua.
Llegada  a la Catedral de Baeza
Guía en Baeza
Después de esto, nos esperaría un viaje continuado hasta Baeza, donde en la catedral nos esperaba la persona que habría de ser nuestro guía hasta el almuerzo, que tuvo lugar en la misma ciudad, en el restaurante La Góndola (certificado con la Q de calidad turística) donde se serviría una degustación de platos típicos de la zona.
Tras el almuerzo y la visita a Úbeda comenzamos el viaje hasta Córdoba, capital del Califato, dejando atrás el Palacio de Jabalquinto, la universidad, la catedral, la capilla del Salvador y el resto de lugares que forman parte de estas dos ciudades Patrimonio de la Humanidad.
Visita a la Mezquita-Catedral
El hotel Maimónides tiene una situación privilegiada en pleno corazón de la Judería y con vistas a la Mezquita-Catedral. También queda muy cerquita de Casa Pepe de la Judería, donde cenamos esa noche. Aunque la cena no estaba incluida en el viaje y era libre, al ser un grupo pequeño, decidieron que fuéramos todos a cenar juntos; tomando, al igual que en el almuerzo, una degustación de los platos más característicos de la gastronomía cordobesa, donde no podían faltar el flamenquín, el salmorejo o las berenjenas a la miel.
Una cena magnífica a la que se puso como fin un pequeño paseo nocturno por la Judería hasta llegar a la plaza de la Corredera.
Restaurante Castillo de la Albaida
Al día siguiente y tras el desayuno buffet en el hotel, nos fueron suficientes tres minutos para llegar al patio de los naranjos, donde debíamos encontrarnos con el guía de la Mezquita-Catedral, que nos adentraría en el mundo musulmán que más tarde culminaríamos con la visita a la ciudad palatina de Medina Azahara. Una mañana bastante completa que terminamos en el restaurante Castillo de la Albaida, donde pudimos disfrutar de unas vistas privilegiadas mientras almorzábamos para continuar viaje hasta Granada, donde tendríamos que despedirnos.
De este viaje, se queda en el recuerdo la idea de dos mundos, el cristiano y el musulmán, que enfrentados crearon fortalezas en una tierra de fronteras y campos repletos de olivos y polvo. Y sobre todo, el grupo fantástico que hizo del viaje una gozada.